Vicky Cuello Ammar

femiñetas Ideas para un periódico en viñetas

Flor Coll

Periodista, licenciada en Comunicación Social (UNR, Argentina) y máster en Género y Comunicación (UAB). Cuenta con más de 20 años de experiencia como periodista en TV, radio y medios gráficos. Es docente en la Universidad Abierta de Cataluña, donde tutoriza en el diseño de Trabajos de Final de Grado. En 2018 fundó Femiñetas, un periódico feminista transoceánico que suma 14 números y 350 colaboradorxs. Dirige la versión radiofónica de este proyecto en El Prat Ràdio y realiza campañas de comunicación transmedia. Actualmente compagina estas labores con su trabajo como redactora y comunicadora freelance. 

Feminismo en viñetas, la propuesta transoceánica gráfica y periodística que acoge un festival de arte impreso para mujeres y disidencias, talleres, radio y comunidad que puede parecerse a un pequeño gesto de resistencia en este presente. De Buenos Aires a Madrid, este es el concepto y esta es su historia: la cuenta una de las que puso la idea en marcha.  

 

femiñetas nació en medio de ruidos y mates, entre carteles que olían a tinta de protesta y viñetas hechas a las apuradas en servilletas. Era 2018 y la ciudad latía con los pasos del #8M: voces que no se podían callar, una huelga que nos convocaba a partir del sueño y la urgencia de poner en papel lo que pasaba.

No surgió ni de un repollo ni de un plan de negocios ni tampoco en base a esos power point con gráficos bonitos que intentan vender una idea en un mercado de industrias culturales.

Nació de una mesa compartida, de la crisis de una periodista cansada y del deseo simple y feroz de contar el presente de manera situada y en formato de ilustración y viñetas. 

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Al principio se llamaba "feminetas", sin la curva de la ñ.

De a poco llegaron lxs ilustradorxs, lxs artistas, lxs periodistas, pibas de todas las edades con lápices gastados, crónicas que olían a piel, historietas que crujían como hojas. Y ahí se fue armando entre rondas y encuentros por la legalización del aborto, entre los gritos y canciones de los Encuentros Nacionales de Mujeres.

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Roberta Vázquez

Y entonces apareció la gran Maitena, madrina desde la primera edición, la que señaló la falta de la ñ como quien descubre una puerta abierta al mundo latino.

—¿Y por qué no le ponen una ñ? —dijo—. Es un guiño, un abrazo.

¡Ñácate! La ñ —error y acento, promesa de desorden— se quedó como firma, como guiño cómplice y contraseña. femiñetas se volvió un pequeño gesto de resistencia: un periódico impreso que no pretendía salvar nada, sólo rescatar la urgencia de hacer con tinta y trazo una suerte de comunidad.

Escribimos femiñetas, con f minúscula, como todos los nombres propios dentro del periódico. Es una decisión política, inspirada en bell hooks, para visibilizar la horizontalidad en los feminismos. Porque ningún nombre propio debería ser más importante que las historias que tenemos para contar.

Quizás porque hablaba de identidad, de lengua, de mezcla, de latinoamérica, de migraciones y de historias que no entran fácilmente en las categorías oficiales.

O quizás porque simplemente quedaba mejor. Con ahorros y ayuda de amigues, imprimimos 500 ejemplares del primer número y 1200 del segundo, y de repente estaba rodeada de pilas de copias que empezamos a repartir con amigues. 

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Daniela Xaiet

En un mundo marcado por controles de frontera y algoritmos de vigilancia, femiñetas empezó a viajar en valijas, bolsos y mochilas de amigxs y conocidxs. Así se formó una red afectiva y logística entre ciudades de Argentina y de España. Al mismo tiempo, muchos librerxs nos abrieron sus puertas, como Nico de Fatbottom, en Barcelona, o Caro, Marcos, Ale y Julia en Buenos Aires y Rosario.

Ocho años después, aquella pequeña aventura autogestionada se convirtió en algo difícil de definir.

Es periódico en viñetas.
Es fanzine.
Es radio.
Es festival.
Es taller.
Es red.
Es comunidad.

Es una excusa maravillosa para que personas de distintos lugares del mundo se encuentren a través del dibujo y la palabra. Y donde más de trescientas colaboradorxs han pasado por sus páginas. Historietistas, escritorxs, ilustradorxs, activistas, periodistas, poetas y personas convencidas de que el arte también puede ser una forma de conversación política.

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María J. Luque

Algunas personas que han pasado por nuestras páginas (14 ediciones impresas): sole otero, powerpaola, malena guerrero, rita, booth, meritxell, garriga , maria, pichel, carla berrocal, nadie flavita banana, lola vendetta, jazmín, varela, maría luque, alina calzadilla, lucia seisas, jules mamone, vicky cuello, gali gali, dibuja bellina ilustra. Escritoras como brigitte vasallo, quini martínez, virginia giacosa, sonia tessa, elisa mccausland, y algunos varones como pedro mancini, maxi falcone, elenio pico o el chini.

En septiembre de 2025, femiñetas organizó en Barcelona su primer Festival de Arte Impreso de mujeres y disidencias, reuniendo a decenas de artistas, editoras, ilustradoras y colectivos. Y este año, en septiembre, el río vuelve a moverse porque preparamos nuevas travesías y cruces de orillas con un nuevo festival en Rosario y actividades en Buenos Aires, ampliando ese puente afectivo-creativo que une Argentina y España desde hace años.

Porque mientras el mundo parece empeñado en retroceder derechos, levantar muros y fabricar discursos de odio en serie, los proyectos autogestionados siguen haciendo algo bastante revolucionario: crear espacios donde escucharnos.

Sin algoritmos decidiendo qué importa.

Sin grandes corporaciones explicándonos qué debemos leer.

Sin pedir permiso.

Hacer un medio autogestionado en 2026 es un acto de optimismo casi temerario.

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Nadia Hafid

Hablamos de justicia global, ecofeminismo, derechos humanos, salud mental, sexualidades, corporalidades, migraciones, antirracismo, edadismo, discapacidad, ciencia, arte, erotismo y maternidades. Nos interesa pensar los vínculos, los deseos, las violencias, el trabajo, el territorio y las narrativas que los atraviesan.

Porque los ríos hacen eso. Nunca se quedan quietos.

Y quizás femiñetas se parezca un poco a un río.

Cambia de forma. Se desborda. Se encuentra con otros cauces.

A veces parece pequeña. Pero con estilo.

Como la letra ñ. La que nadie invitaba a la fiesta. Y terminó dando nombre a toda una comunidad. 

 

Ilustración femiñetas | feminismo | Argentina | 8M | Daniela Xaiet | Nadia Hafid | Roberta Vázquez | Maitena | María J. Luque | Vicky Cuello Ammar

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